Analizan vínculos culturales tendidos a lo largo de cinco siglos entre México e Italia



En el marco de 2021, “Año de la Independencia y la Grandeza de México”, en el que coincide la conmemoración de sucesos históricos que transformaron, primeramente, a las sociedades mesoamericanas y, posteriormente, a la novohispana, para definir el rostro de lo mexicano, dio inicio el primero de cinco conversatorios del seminario virtual “Italia-México: Relaciones culturales desde la Conquista hasta la actualidad”.

Al quedar fuera de la configuración territorial y política del Nuevo Mundo, Italia no es considerada protagonista en la historia de México, ni en el devenir de América Latina y, sin embargo, la curiosidad intelectual ha sido el vínculo estrecho entre ambos, como lo expondrá la veintena de expertos que participarán en este programa académico, coordinado por la Secretaría de Cultura y la Embajada de Italia en México, a través de los institutos Nacional de Antropología e Historia (INAH), e Italiano de Cultura (IIC), el cual se desarrollará hasta finales de septiembre, en coincidencia con las celebraciones de la Independencia de México.

En la inauguración del evento, transmitida por los canales de INAH TV y del IIC de YouTube, autoridades del INAH y de la Embajada de Italia en México destacaron que en tres días de diálogo se tocarán temas como la labor evangelizadora e intelectual de personajes venidos a las “nuevas tierras” desde la península itálica. Entre ellos cabe destacar a misioneros del siglo XVII, como el padre Eusebio Kino, el milanés Juan María de Salvatierra y Visconti, y el palermitano Francisco María Píccolo, así como al historiador y anticuario Lorenzo Boturini, quien un siglo después se dio a la tarea de estudiar la cultura y la escritura de los naturales, logrando reunir un acervo de casi 300 piezas, entre las que se encuentra el manuscrito pictográfico más temprano sobre el periplo del pueblo mexica, la llamada Tira de la Peregrinación o Códice Boturini. En el siglo XIX, refirieron las autoridades del INAH, las huestes insurgentes recibieron el apoyo de militares italianos, y lo mismo sucedería contra la Intervención Francesa y las dictaduras de Antonio López de Santa Anna y Porfirio Díaz. A ambos países los unen sus anhelos libertarios, como deja claro el tratado de amistad que signaron en 1855, en plena unificación de Italia.

México e Italia, destacaron, han afianzado lazos en diversas empresas, entre las que sobresalen las acciones encaminadas a la protección y restitución de bienes patrimoniales mexicanos, a través del Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de Bienes Culturales, del Comando Carabinieri para la Tutela del Patrimonio Cultural, o de expertos de la Universidad Roma Tre, en la rehabilitación de templos y exconventos gravemente afectados por los sismos de 2017.

A su vez, autoridades de la embajada italiana subrayaron que ambos países son superpotencias culturales, distantes geográficamente, pero vinculadas por la sensibilidad artística y cultural, y la curiosidad intelectual, al ser herederas de civilizaciones milenarias. “Esto quedará de manifiesto en este primer seminario, pues las relaciones bilaterales merecen nuevas lecturas, donde las aportaciones, y no los eventos militares o políticos, sean el eje de la discusión.

“Todavía en el Bajo Medioevo, la península itálica tenía un papel central en la política y la economía de una Europa confinada a los márgenes del Mediterráneo, y al momento del descubrimiento de América el foco quedará en el península ibérica y el Atlántico. Experimentábamos la invasión de ejércitos extranjeros y un decaimiento que se prolongaría hasta el siglo XIX, pero mantuvimos la herencia de los siglos de oro del Humanismo.

“Se invirtió mucha energía en el descubrimiento, estudio y conservación de la información que llegaba del Nuevo Mundo. A cinco siglos, podemos comprender mejor la vocación de la cultura italiana, basada en el diálogo más que en el dominio, y en el conocimiento, que en la imposición de ideas”.

Por su parte, directivos de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, recordaron que en este “Año de la Independencia y la Grandeza de México”, mediante gestiones diplomáticas, algunas piezas de patrimonio mexicano en acervos europeos, retornarán temporalmente para integrarse a una magna exposición.

Así, en una ocasión excepcional, viajará a México el Códice Vaticano A, el cual contiene glosas en náhuatl y textos en italiano que narran la historia sagrada de los mexicas y describe su cosmogonía, de modo que “estos lazos con el pasado recrean nuestro imaginario y nos obligan a replantear un diálogo con nuestra propia identidad”, objetivo que también cumple el presente seminario, finalizaron.